Avia Veira llegó a María Pita en 2012. Tenía 26 años y el BNG estaba a punto de entrar en uno de sus peores momentos en A Coruña: durante el mandato de la Marea, los nacionalistas se quedaron con un único escaño en el consistorio y ella fue la única edila del partido durante cuatro años. Sobrevivió a ese mínimo histórico, recuperó posiciones, y ahora, con casi quince años de trayectoria municipal a sus espaldas, es la candidata designada por unanimidad para encabezar la lista del BNG a las elecciones de mayo de 2027. Es relativamente joven —nació en 1986— pero tiene más experiencia acumulada en el consistorio coruñés que la mayoría de los candidatos que se presentarán en 2027.
La candidatura de Veira llega después de que Francisco Jorquera, histórico portavoz municipal del BNG en A Coruña, anunciara en marzo que no repetiría como alcaldable. «Voume satisfeito vendo que o nacionalismo é a alternativa», dijo Jorquera al anunciar su retirada de la primera línea, con 66 años en el horizonte de las próximas elecciones. La transición fue ordenada y sin competencia interna: la candidatura de Veira fue la única registrada en tiempo y forma para encabezar la lista.
Ana Pontón la describió en la presentación como «una mujer honesta, trabajadora, preparada, feminista y orgullosamente del barrio de Monte Alto» —ese dato geográfico no es menor en la política coruñesa, donde el arraigo de barrio tiene peso electoral real— y aseguró que con ella se abriría «un nuevo tiempo» en la ciudad.
La candidata lleva dos mandatos completos como número dos de la lista y portavoz en áreas clave. Ese recorrido le ha dado algo que pocos candidatos tienen al llegar a la alcaldía: conocimiento detallado de los mecanismos concretos por los que el gobierno local toma decisiones, incumple compromisos o deja pasar oportunidades.
En entrevista con Praza.gal, Veira lo formuló con precisión: «O que vemos é que o Partido Socialista, en moitas ocasións, os pactos de investidura ou os pactos de orzamentos non os toma realmente en serio. E para que a vivenda sexa unha prioridade, para que a mobilidade sexa unha prioridade, para que os barrios sexan unha prioridade, o que se precisa é un goberno que tome esas políticas en serio».
No es una crítica abstracta. El BNG ha utilizado durante este mandato su posición de bisagra —el gobierno de Inés Rey no tiene mayoría absoluta— para forzar medidas concretas en los presupuestos. Veira lo reivindica directamente: «Continuamos a marcar a axenda en materia de vivenda, preparando o que faremos desde a Alcaldía». La diferencia, argumenta, es que desde el gobierno esas medidas serían prioridades estructurales y no concesiones negociadas caso por caso.
Los tres ejes de la candidatura son nítidos. En vivienda, Veira reclama un estudio completo del parque inmobiliario coruñés —»queremos saber en que situación se atopan as 20 mil vivendas baleiras que hai na Coruña»— y convertir EMVSA en una herramienta real de vivienda pública en alquiler. En transporte, propone un rediseño completo de las líneas urbanas: mejor conexión con barrios como Mesoiro o Xuxán, horarios que empiecen antes de las seis de la mañana y cierren más allá de medianoche. En cultura, ha prometido una «primavera cultural» con un Plan Estratéxico para las Bibliotecas Municipais, frente a lo que describe como abandono del tejido creativo local por parte del actual gobierno.
La mirada metropolitana también está presente. Veira apunta que el transporte público metropolitano «tal e como está funcionando non acaba de servir para que a xente deixe o coche na casa» y reivindica el tren de proximidade como deuda pendiente, recordando que el BNG lo incluyó en los pactos de investidura del gobierno central como condición.
La candidatura de Veira llega en el mejor contexto electoral del BNG en A Coruña en muchos años. Las encuestas más recientes sitúan al partido por encima del 17% en la ciudad, cuatro puntos más que en las municipales de 2023, y como segunda fuerza por delante del PP. La primera sigue siendo el PSdeG de Inés Rey, pero el margen se ha reducido.
Veira no tiene intención de mirar a Santiago como espejo: «O espello no que ten que mirarse o BNG da Coruña é no da Coruña», dijo cuando le preguntaron por el gobierno de Goretti Sanmartín en Compostela. Aunque añadió que le hace «moita ilusión» que Sanmartín esté en la alcaldía y que considera que están haciendo «cousas que son pioneiras». El modelo compostelano existe, pero Veira prefiere no cargar con él como plantilla.
Lo que sí ha dejado claro desde el primer día es el objetivo: «Veño co traballo feito, co coñecemento da cidade, do Concello e, desde logo, imos configurar un equipo que coñeza os barrios, as necesidades, as esperanzas da nosa xente». Quince años en María Pita. Ahora quiere el despacho de la alcaldesa.









